El páncreas es una glándula que mide aproximadamente 6 pulgadas, localizada detrás del estómago y por delante de la columna.
Produce jugos que ayudan a descomponer los alimentos y hormonas que ayudan a controlar los niveles de Glucosa (Hidratos de carbono simples) en sangre.
La Glucosa es una molécula simple, que se extrae de alimentos que tienen sabor azucarado, como por ejemplo las verduras. A veces le decimos "niveles de azúcar en sangre", como sustitutivo de "glucosa en sangre", pero no sería un término realmente correcto en cuanto que nos pensamos que comer azúcar es necesario para el organismo, y no es así. Lo que es necesario es incorporar Glucosa en sangre, que puede provenir de varias fuentes de alimentación saludable. De hecho, la diabetes no permite al diabético comer azúcar (que proviene de fuentes de hidrato de carbono simples) con mucha cantidad ni frecuencia, ya que el índice glucémico es muy alto (el azúcar en sangre sube muy rápidamente) y no se controla adecuadamente con las tomas de insulina externa.
El pancreas es una glándula que posee doble funcion: exocrina y endocrina.
- El pancreas exocrino vierte los enzimas pancreáticos al duodeno donde realiza el proceso de digestión intestinal.
- El pancreas endocrino secreta las hormonas sintetizadas en los islotes de Langerhans. La insulina es sintetizada en las células beta, el glucagón en las células alfa y la somatostatina en las células delta de dichos islotes.
En concreto, la hormona insulina (que es de secreción endógena), regula la cantidad de glucosa en sangre. Su misión es que la glucosa que circula en sangre penetre en las células y sea aprovechada como fuente de energía.
En las personas no diabéticas el funcionamiento normal es que tras la ingesta de hidratos de carbono (lo que se convierte en glucosa en el intestino delgado), produce un aumento de la glucemia (niveles más altos de glucosa en sangre), lo que se conoce como hiperglucemia.
La detección de hiperglucemia en sangre activa las células beta del páncreas para que empiecen a generar insulina, que se libera directamente a sangre.
Las células beta controlan constantemente los niveles de glucosa plasmáticos y segregan la cantidad exacta de insulina que el organismo necesita para mantener los niveles entre 70-110 mg/dl. Ya que la glucosa es un alimento para las células pero si la encontramos en exceso en sangre, es tóxica. Por lo tanto el pancreas regula los excesos.
La glucosa sobrante, que ya no alimenta las células porque estas ya están bien alimentadas, se almacena en el organismo de varias formas:
- Glucagón: en el hígado o en músculo.
- En forma de Grasa, que es el último paso después de tener llenos los depósitos de glucagón.
El objetivo de almacenar el Glucagón es disponer de Glucosa disponible por si en algún momentos hay hipoglucemia en sangre porque los tejidos glucodependientes demandan alimento. Es entonces cuando el glucagón se libera y equilibra los niveles de glucemia en sangre.
La grasa acumulada a partir de Glucosa no vuelve a convertirse en Glucosa, por lo que el cuerpo no va a poder alimentarse totalmente de grasa en el caso de dejar de ingerir hidratos de carbono. Por ese motivo las hipoglucemias provocan desmallos rápidos e impredecibles en las personas diabéticas.
- El pancreas exocrino vierte los enzimas pancreáticos al duodeno donde realiza el proceso de digestión intestinal.
- El pancreas endocrino secreta las hormonas sintetizadas en los islotes de Langerhans. La insulina es sintetizada en las células beta, el glucagón en las células alfa y la somatostatina en las células delta de dichos islotes.
En concreto, la hormona insulina (que es de secreción endógena), regula la cantidad de glucosa en sangre. Su misión es que la glucosa que circula en sangre penetre en las células y sea aprovechada como fuente de energía.
En las personas no diabéticas el funcionamiento normal es que tras la ingesta de hidratos de carbono (lo que se convierte en glucosa en el intestino delgado), produce un aumento de la glucemia (niveles más altos de glucosa en sangre), lo que se conoce como hiperglucemia.
La detección de hiperglucemia en sangre activa las células beta del páncreas para que empiecen a generar insulina, que se libera directamente a sangre.
Las células beta controlan constantemente los niveles de glucosa plasmáticos y segregan la cantidad exacta de insulina que el organismo necesita para mantener los niveles entre 70-110 mg/dl. Ya que la glucosa es un alimento para las células pero si la encontramos en exceso en sangre, es tóxica. Por lo tanto el pancreas regula los excesos.
La glucosa sobrante, que ya no alimenta las células porque estas ya están bien alimentadas, se almacena en el organismo de varias formas:
- Glucagón: en el hígado o en músculo.
- En forma de Grasa, que es el último paso después de tener llenos los depósitos de glucagón.
El objetivo de almacenar el Glucagón es disponer de Glucosa disponible por si en algún momentos hay hipoglucemia en sangre porque los tejidos glucodependientes demandan alimento. Es entonces cuando el glucagón se libera y equilibra los niveles de glucemia en sangre.
La grasa acumulada a partir de Glucosa no vuelve a convertirse en Glucosa, por lo que el cuerpo no va a poder alimentarse totalmente de grasa en el caso de dejar de ingerir hidratos de carbono. Por ese motivo las hipoglucemias provocan desmallos rápidos e impredecibles en las personas diabéticas.
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